Promovemos relaciones laborales y procesos de toma de decisiones basados en la igualdad y la colaboración, tanto con organizaciones sociales como dentro de nuestro equipo institucional. Fomentamos espacios de diálogo que permitan el desarrollo del potencial creativo de todas las personas involucradas.
Mantenemos autonomía en la toma de decisiones frente a cualquier instancia pública o privada, a nivel nacional e internacional. Esta independencia nos permite alinear nuestras acciones exclusivamente con los intereses y necesidades de las poblaciones a las que servimos.
Fomentamos procesos participativos, alcanzamos consensos y garantizamos la rendición de cuentas públicas anuales sobre la utilización de recursos humanos, materiales, intelectuales y financieros.
Impulsamos la participación activa y efectiva de mujeres, organizaciones sociales, juventudes y sociedad civil en todos los niveles de representación y toma de decisiones. Facilitamos la creación de espacios participativos que promuevan el desarrollo local y el fortalecimiento de liderazgos diversos.
Reconocemos y valoramos la diversidad como un elemento esencial y enriquecedor para los procesos de desarrollo humano. La inclusión consideramos fundamental en el marco de una democracia consolidada, donde la participación plena de todos los sectores sociales es relevante para construir una sociedad más justa y equitativa.
Concebimos la equidad como un principio orientado a la justicia social y trabajamos para garantizar la participación efectiva de las mujeres en condiciones que les permitan ejercer plenamente sus derechos y acceder a oportunidades equitativas. Asimismo, impulsamos la redistribución de recursos y beneficios de acuerdo con las necesidades de los distintos grupos sociales, considerando criterios de género, generación y pertenencia étnica.
Valoramos la unidad y el trabajo colaborativo, tanto dentro de la institución como en nuestras relaciones estratégicas con organizaciones e instituciones que comparten nuestros objetivos. Buscamos generar sinergias que optimicen los resultados y el impacto de nuestras acciones.
Respetamos y valoramos el conocimiento ancestral, las prácticas culturales y las formas de organización propias de las comunidades y organizaciones sociales. Consideramos estos elementos fundamentales para la construcción de procesos de desarrollo sostenibles, contextualizados y culturalmente pertinentes.
